El pato pinto,Había una vez un pato, un pato pinto y juguetón, que caminaba contento cantando una bella canción.
Muy temprano en la mañana se iba rumbo al riachuelo, mirando las nubes blancas que navegaban por el cielo.
Con sus patas amarillas chapoteaba sin parar, y al ver a sus amiguitos los invitaba a jugar.
Jugaba con las ranitas, con el pez y el caracol, mientras brillaba en lo alto la luz dorada del sol.
Un día encontró una pluma flotando sobre el agua azul, y pensó que era un tesoro más brillante que un baúl.
La guardó con mucho cuidado debajo de un gran sauce, y siguió su alegre camino sin que nada lo asustase.
Al caer la tarde hermosa regresó a su hogar feliz, saludando a su familia con una sonrisa infantil.
Y desde entonces el pato, amable, alegre y gentil, es recordado por todos como el pato más feliz.