esequiel Enrique Velásquez Salcedo

NO TE VAYAS

 

 

Ámame, mírame, bésame, pero no me dejes atrás, no me olvides, no me dejes con este amor atrapado en mi corazón.

 

Siente mi amor, siente mis deseos, siente mis sentimientos, siente lo más profundo de mi corazón, pero no me dejes mirarte hacia atrás.

 

Amarte fue una nostalgia que no quiero olvidar, mirarte fue un paraíso que no quisiera que se marchitara, olerte fue un aroma tan fuerte que no quisiera que se acabara.

 

No te vayas, que mi vida no es nada sin ti, bésame, ámame y quiéreme como este pobre hombre está muriendo por ti. Siénteme, quédate, no te sueltes de mi cintura.

 

No me dejes aquí en el piso, levántame, mírame otra vez y dime que sin mí no eres nadie, dime que me amas como cuando los dos nos enamoramos, dime que la vida es solo una y solo quiere que esa vida sea solo tú y yo juntos.

 

No te vayas y me dejes aquí otra vez, recuerda los nombres de nuestros hijos, los días cuando pensábamos en un futuro, los días cuando solo dijimos que juntos por siempre.

 

No quiero olvidar esos recuerdos, no quiero aceptar que en realidad te vas, no quiero aceptar que ya no existen las promesas, los gemidos, los sentimientos, los deseos. NO QUIERO.

 

Escúchame e intenta otra vez, pero no dejes a este pobre hombre amándote, deseándote, mirándote, no dejes los años que pasaron por un simple «ya no quiero», dame otra oportunidad, déjame demostrarte que de verdad te amo, déjame olerte otra vez y déjame sentirte la última vez.

 

Lo siento. Pero nadie sabe lo que tiene hasta que por fin lo pierde. La vida a veces es un capricho, pero el amor es lo que nos hace humanos.

 

Poeta: Esequiel