Classman

QUIESCENCIA DE BARDO (Redondillas)


En triste y abúlico estado,

voy consumiendo mis días,

se agotan las poesías

de un bardo depauperado.

 

Es el álgido momento

de un grandevo displicente,

al que le falla la mente

y le falta el argumento.

 

Quiescente en tal situación,

remando contra corriente,

sin salir de esa envolvente,

busco allí mi redención.

 

Dónde quedó el verso ágil

que con frecuencia fluía,

que al amanecer el día

se me antojaba tan frágil.

                                                          

Quizás son como las flores,

que al invernar, se marchitan

en la madurez, dormitan

a la espera de calores.

 

                                                    Classman