Quisiera ser la lluvia
que humedece
la tierra que te habita,
la arboleda que da sombra
al calor de tu verano.
El bálsamo de tu herida
refugio para tus miedos
la manta para tu frío
el pan para tu alimento
y seda para tus manos.
Ser dueña absoluta
de tu lecho,
la ondina que te llama
y que te aloca,
la imagen que veneras
en tus sueños,
y el beso incandescente…
de tu boca.
Ser la lluvia que humedece
la tierra que te habita,
la arboleda que da sombra
al calor de tu verano
Ser dueña absoluta
de tu lecho,
la ondina que te llama
y que te aloca,
la imagen que veneras
en tus sueños,
y el beso incandescente…
de tu boca.