Sobrepensar tu propia existencia no es fácil.
Es una batalla interna, donde eres tu propio enemigo.
¿Tienes nudos en la cabeza?
Preguntaba el desconocido.
No, en realidad es mucho peor que eso, le dije.
Cada palabra que sale de mi boca se convierte en un tormento.
Quienes no entienden, me castigan con su silencio.
Otros tratan de entenderlo,
pero seamos sinceros:
el dolor ajeno en mente ciega es una exageración.
Un…
Ya pasará.
No es para tanto.
Imagen de mi autoría.