alicia perez hernandez

77 VUELTAS AL SOL…

77 VUELTAS AL SOL…

 

No quiero hablar de mí, quiero expresar una verdad innegable

He llegado hasta aquí, gracias a Dios

Mi vida es una historia increíble, apasionante, bendecida

He caminado mil inviernos, mil sueños, 77 vueltas al sol

Miles de estrellas me han visto llorar

Viviendo entre espinas y entre flores 

He bailado y he cantado a la vida… A MI MANERA

Dios vino a mí, pero no lo escuché

Hui, me escondí, corrí, me caí, me levanté  

Me equivoqué y me perdí en mis miedos

Mis noches eran pesadillas que se convertían en lágrimas

Pero un día desperté, y vi la luz, y bailé y canté

Y mi espíritu se encendió

Mi vida eran muchas hojas en blanco

Y en la última hoja escribí… FIN

Quise comenzar una historia  

Porque solo Dios me conocía

Y todo lo triste que yo no quería recordar, Él lo borró

Volví a bailar y a cantar en un salón de nubes y rosas

Tenía en mis brazos mis tres hijos pequeños

Yo les cantaba arrullos, yo les contaba mi historia

Y les dije con una alegría inmensa

Me casé luciendo un vestido blanco… de perlas   

Su papá me coronó de Reina… Sólo para él

Mi hijo Julio me preguntó: ¿Dónde estábamos nosotros, mamá?

Y los miré en un espejo… Mis hijos ya habían crecido

Mario ya se había casado con su esposa Hilda

Me dieron dos hermosos nietos:  Ylsse e Issac

Cecy salió del espejo y me dijo:

Mamá, papá nos pidió que te cuidáramos

Y yo, plena de amor conteste; conteniendo una lágrima

Le dije: Gracias hija mía. Lo han hecho muy bien  

Y caí en la cuenta, que esa es mi historia

Y seguí cantando, y seguí bailando

porque la luz que iluminó mi espíritu es Dios

Él caminó conmigo

Mil mil sueños, mil inviernos y 77 vueltas al sol

Me llevo a conocer la felicidad completa

Y yo cantaba: Tengo un Dios

Tengo un Dios que todo lo puede y me da lo que le pido

Y yo bailaba, porque el Espíritu de Dios estaba conmigo

Él iba por delante abriendo mis veredas

Y me dijo: Vas conmigo, no vas sola

 

¡Gracias mi Dios!

Por las 77 vueltas al sol

¡Aún bailo y aún canto!

 

Alicia Pérez Hernández... México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca.
Yo no quiero morirme con el alma perpleja
sabiéndote distinto, perdido en otras playas.

Yo no quiero morirme con este desconsuelo
por el arco infinito de esa cúpula triste
donde habitan tus sueños al sol de mediodía.

Yo no quiero morirme sin haberte entregado
las doradas esferas de mi cuerpo,
la piel que me recubre, el temblor que me invade.

Yo no quiero morirme sin que me hayas amado.

Yo no quiero morirme sin saber de tu boca, de Elsa López

 

https://www.youtube.com/watch?v=TvW_Xwl4t00