Poemas
no…no son poemas
son palabras de una mente enloquecida
que se escabullen en la efervescencia
formando un sinfín de palabras
sin tener ningún fin
que devuelven…
tan solo un poco de cordura
a una mente enloquecida.
Palabras
que brincan de aquí y de allá
Poemas...
no, no son poemas.
Son palabras de una mente enloquecida,
fragmentos dispersos
que se escabullen en la efervescencia
de pensamientos imposibles de domesticar.
Surgen sin permiso,
irrumpen a deshoras,
se amontonan unas sobre otras
formando interminables hileras de letras
que parecen no dirigirse a ningún lugar.
Palabras sin destino,
sin propósito aparente,
sin otra misión
que escapar del encierro.
Y sin embargo...
cuando abandonan mi cabeza,
cuando encuentran refugio en el papel,
devuelven por un instante
algo parecido a la calma.
Apenas un poco de cordura
a una mente que insiste
en caminar al borde de sus propios abismos.
Palabras
que brincan de aquí y de allá,
como chispas inquietas
escapando de una hoguera.
Algunas se esconden entre recuerdos,
otras se aferran a viejas heridas,
unas más vivencias ajenas
y unas cuantas,
las más tercas,
regresan una y otra vez
para recordarme aquello
que intento olvidar
o que no quise ver.
No son poemas.
Los poemas nacen completos,
elegantes,
obedientes a una forma.
Esto no.
Esto es desorden,
ruido,
un tumulto de emociones
peleando por existir.
Es la confusión tomando voz.
Es el silencio rompiéndose a sí mismo.
Es una conversación interminable
entre mis sombras y mis recuerdos.
Y si alguien encuentra belleza
entre estas líneas torcidas,
será porque incluso el caos,
cuando se desangra en palabras,
termina pareciéndose
un poco a la poesía.
NM de la Rosa
(México)
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BRAS