migreriana

Grietas

Huía de mis grietas y había procurado, llenarlas,

Como si su fragilidad fuera un desvío,

Ya rompen mi idilio, los surcos me cercan.

 

Huía como lo hacen las palomas,

Hacia el imaginado final sin refugio.  

Ya no me miran derraman hospitalidad,

 

Y me desperté con el escenario perverso,

Del destino insuperable y del desamor irreparable.

Así pues perdí la ilusión desparramada de errores.