Jozz

“Cuando el fuego no me destruyó, me forjó.”


De las cenizas aprendí a elegir mi propia luz …


Hubo un año, uno que no puedo ubicar del todo en el tiempo,

porque mi alma lo atravesó como quien camina entre escombros

sin saber si al final hay una salida o solo más dolor.

Ese año, todo se desmoronó.
Perdí el trabajo, mi relación se caía a pedazos,

La ansiedad me devoraba en silencio

y mi cuerpo ya no soportaba más.

Los diagnósticos eran advertencias.
Las traiciones, espejos rotos.
Y la soledad, fue la única que se quedó.

Pero no fue un castigo, hoy lo sé.
Fue el fuego…
Ese que arde para sacar de ti lo que no eras
Ese que te deja sola, vacía, caída, para que puedas mirarte de frente

y elegirte por primera vez.

En esa oscuridad, yo me recordé.
No como antes.
No como la que cumplía todo lo que debía.
Sino como la que renace desde lo esencial.

No fue el fin, fue el comienzo.
El comienzo de mi conciencia,
de mi autocuidado,
de mi discernimiento,
de mi vínculo con la fuente que me habita.

Hoy entiendo por qué tuve que pasar por ahí,
Porque solo quien ha caminado entre cenizas

sabe cuidar con devoción una llama.

Yo pasé por el fuego.
Y elegí no quedarme en el dolor.
Elegí convertirme en guardiana de mi propia luz.