DONDE NACE EL POEMA
Muchas veces creemos
que un poema es un refugio,
pero quizá sea lo contrario:
una puerta abierta que no cierra
para que entren las preguntas
que evitábamos mirar.
Cada verso guarda
la sombra de quien lo crea,
porque nadie escribe sin desnudarse.
Toda metáfora revela
una herida, una esperanza
o una forma secreta de nostalgia.
Por eso un poema permanece,
aunque el silencio intente borrarlo
porque hay pensamientos
que no quieren ser entendidos,
sino sentidos y quedarse
como la lluvia sobre un vidrio.
Tal vez escribir
sea solamente eso:
dejar encendida una pequeña luz
en la oscuridad de otro ser humano,
sin saber nunca
quién habrá de encontrarla.
— LMML