Desde su distante ventana
entregaría la vida misma.
Por tan solo un beso de
sus labios rojos de manzana.
Después... cuando era suya.
Totalmente suya.
Sabía su nombre.
Solo era besarla. Y nada más...
\"Pensó descaradamente\"
Hay otras frutas.
Mucho más dulces
...y más jugosas.
Y al mirar en el alto,
otra distante ventana.
Antes de desear falleció.