El mundo tiene ojos
para juzgarte mejor,
no tiene piedad con sus
juicios, ser diferente se
volvió algo malo.
La boca de aquellos plebeyos,
se llenaron de miles de venenos,
cada error que cometías era castigado,
con tijeras cortaban el hilo de tu libertad,
ahora solo te queda ser otra copia más.
Ya no podías usar ropa colegial,
porque te podían etiquetar como
vulgar, si no mostrabas elegancia
pensarían que eres maleducada,
pero no veían tu buen corazón.
Miran tus tatuajes con asco,
si te vuelves rebelde eres marginado,
todos olvidaron que existe los
derechos humanos, porque claro
que los rotos, no tendremos
oportunidad de merecerlos.