Un mes sin ti
es una eternidad
dibujada en los días
lentos, pesados, sin tu voz.
Te siento tan lejana,
como un recuerdo que se difumina
en la bruma de la distancia,
como una melodía que apenas se oye.
Tu rostro es ahora una ilusión,
una imagen fugaz entre sueños,
un destello en la memoria
que busco y no alcanzo a palpar.
Un mes sin ti
es contar estrellas sin encontrarte,
es perderme en tu ausencia,
es aprender a extrañarte
como quien aprende a respirar
en medio de la nostalgia.
Y así pasan los días,
uno tras otro,
esperando que vuelvas
y que el tiempo, por fin,
me devuelva tu luz.