Pablo Neruda escribió Veinte poemas de amor y una canción desesperada.
A mí me bastaron cinco, y uno más, para darme cuenta de que, por mucho que yo quisiera, no estarías aquí, por todo el daño que nos causamos.
Escuché decir: \"Quema los barcos\". Pero dos mil novecientas sesenta y dos fotos, en dos años, dolieron al verse arder y desvanecerse como una estrella fugaz entrando en la atmósfera, sabiendo que aquella era la última calada de humo.