Ver solo de la vida el lado oscuro
viviendo con zozobra cada instante;
convierte con el tiempo a quien lo aguante
en un muerto viviente prematuro.
No siempre el optimismo me figuro
ante la adversidad será bastante;
mas sí que con frecuencia es el sedante
que el alma necesita, lo aseguro.
Ni es la resignación quien lo haga frente,
recurso cuando no queda esperanza,
vivir la realidad es suficiente.
Pues lo que inclina el fiel de la balanza
al lado sin dudar más conveniente
es ser mitad Quijote y Sancho Panza.