Como una quinceañera sonrío al pensarte
Jugando a saber cómo robarte un beso al final del día
Me entretengo en cómo disfrutar de tu compañía sin ser evidente
Y mostrarte que mi alma desnuda se rinde ante tu mirada
Te esquivo de entre la gente para no hablarte
Me tiemblan las manos cuando me abrazas y puedo tocarte
Para ti, es quizás solo un saludo inocente para comenzar el día
Mientras para mi es mi mundo entero entre tu mirada y tus caricias
Mis ojos se revelan ante ti cuando te veo
Brillan tanto que encandilan a todos quienes observan mientras te miro
Y reconocen que eres mi debilidad y el dueño de mis indiscutibles deseos ocultos
Y a pesar de eso, solo me sigo escondiendo de lo que siento por ti
Entiendo que después de todo la cobardía me la he ganado
Que he sido hogar de lágrimas y tristeza por tantos y tantos años
Que es mi lugar seguro amarte inconmensurablemente la vida que me resta
Pero no decírtelo me mantiene feliz de tenerte conmigo, solo así… ilusionada