No explico lo que siento;
Lo que siento se explica solo,
Tan solo en mis acciones,
Ayudo sin pedir devoluciones.
Pues un corazón grato acompaña,
Pero no reniega ni extraña
A aquellos que odian sin razón,
Con un frío corazón.
Ya que aquel malagradecido
Su compañía no ha merecido,
Teniendo buen pensamiento
En la lucidez del momento.
Pues no puedes ayudar
Al que no te pide bienestar;
A veces deja solo al otro
Para que vea: eres oro.
Autor: Samuel Fuentes