ixta

La vez que lo admití.

No te necesito,
Es decir, nunca te he necesitado...

Ya sabes, 
Sé cambiar la llanta de un carro, 
Tengo el número de un cerrajero,
Desde pequeña aprendí a gritar gol e incluso crecí tan alto que yo misma alcanzo la alacena.

Desde pequeña a los niños les encantaba preguntar por ti,
¿Curiosidad ? o sus ganas de tomar su turno y alardear...
Como sea, no me molestaba, mi respuesta siempre era la misma
\"Está en casa\"

Conformé crecí entré a la universidad, aprendí a diseccionar,
me dieron una bata y hay la abreviación de tres letras antes de mi nombre,
Ahora a las personas les agrada decirme por mi primer apellido y ... no está mal
Es decir, tú estás ahí.

El otro día recibí una invitación
usé un vestido hermoso y creo que mi cabello nunca había lucido tanto, 
Tenía la ilusión de brillar tanto como una crisálida,
Usé la quimera de abrigo y la ilusión de accesorio
Me veía tan hermosa que hasta Bécquer me habría usado para un poema,
le mandé un mensaje,
sonó,
y supe que jamás llegaría 

Tomé el primer boleto con regreso a la realidad
llamé a mamá llorando y... 
¡Dios, hice tanto drama ese día!
Pude haber inundado la ciudad entera,
Olvidé la vergüenza en la parada y reuní los pedazos que aún quedaban de mí

No sé como logré llegar,
Ella me abrazó y dijo que todo estaría bien
que tú nos cuidabas desde arriba.

¿Será que Dios es egoísta?
pudiste haber bajado un segundo y darme un abrazo,
supongo que lo viste todo y aún así...
no te dejó.

Bastaron dos semanas para olvidar al desdichado
pero yo aún lloro,
creo que nunca me hiciste tanta falta como aquel día...
que me rompieron el corazón.