En medio de mi desespero;
reuní a todos los que creí serían capaces de ayudarme, pintores, poetas, personas que entendieran que el arte también se puede vestir de mujer, la vi y no quise soñar con alguien perfecta; bien me lo dijo Shakespeare experto soñador en vestir el armamento del verano con el pasar de sus ojeras:
Te lo vuelvo a recalcar, soñar es el modo más solidario que tenemos para desterrar nuestras propias alas, vela, contempla el encantó que suelta con su pasar por el viento, dile que desprende polvos dorados, que hace bien a tu pesar incluirla en tus bailes de otoño, pero no te confundas, ni esperes un cuadro ni un cuerpo que proyecte perfección, ni alusiones, ten en cuenta que es un ser con facetas y sueños que irrumpen la valentía, tu decepción nunca será culpa suya:
¿Aún así la aceptas?
La incluyó en cada ruido que la atormente William, no le exijo mucho, sólo que no corresponda con la misma moneda, que sea mejor de lo que le dijeron que podía ser
¿Cómo uno se pierde en un alma que la gente ha rechazado antes?
Neruda en cambio fue sensato conmigo:
“Ella más bien podría ser la mejor creación del siglo XXI, sólo mira las rosas que del epicentro cayeron por una constelación suya”
Lo sé, desde el momento en que vino como pedazo de cielo con el flujo y la libertad de las olas supe que con ella tenía la esperanza de hallar salvación, me lo narró la sobriedad entre travesías y por la corriente de una madrugada distinguida:
“ella, tu reina hará equidad entre los vacíos y derroches de tus copas de vino que no quieres beber más”
Siendo yo amo de las cuerdas de un refinado Violín y mis dedos al entenderse tan bien con las teclas de un piano mencionó Mozart, no me había topado con nadie que poseyera tal don para dar reposo con un susurro, siempre ha encontrado el modo de componer distintos modos para entrelazar la esperanza entre los acordes de su voz:
“desprendete de la coraza,hoy que no hay enemigos entorno, sal del sueño, hay huracanes pero regocijo abunda en esta senda si solo cantas, y conmigo todo estará de maravilla” su voz me lo ha dicho, tan pequeña encima del ego de superiores.
Hacer bien entre las naciones de guerra y las más solidarias siempre fue su don central, pues ya conformaba parte del cristianismo que sólo por acto de fe propio creyendo si llego al roce de su piel y mis dedos se pierden en la arena de tus vestidos podré quedar libre de enfermedad y no existirá mal que me desafíe, no hubo quien me planteará el paraíso con la imagen de tus cuadros celestes ni quien me lo explicará haciendo cuenta regresiva entre lunares, se sabe que quien se encuentra con tu esencia da por amadas las estrellas de vanguardia que Vang Vong dejó caer sobre la penumbra de tus infinitas auroras boreales buscando ese retorno al vigor de tu encendida cabellera al hacer melodía el efecto de tu feminidad que desciende sobre mis hombros débiles,
De densa espuma pudo emerger una figura de diosa como tregua para los dolores; amor y privilegio, ser correspondido y sumergirte en su estado más frágil, reflexionó y apareces cada vez que me cuestionan:
\"¿Quién es mi felicidad?”,
el alma gemela que Venus dio por olvido,
Da Vinci me lo advirtió como apuesta, señalando que eras la mujer más peligrosa para retratar, “todo su mundo no cabe en un solo lienzo y el sosiego de mis desvelos caen en su atractivo, en la complejidad de su carácter y en lo suave de su sonrisa”, aún sigue confundido entorno a ti, si eras: la fuerza de los mares, un juego de estrellas, si retratabas la belleza de la flora en verano o si eras una analogía del universo para conspirar mis suspiros ya que alguien como tu que define bien sus virtudes a primer encuentro es complicado darte un solo espacio para yo le conté que eran contadas mis noches donde imploraba a dios por descanso, es darle mal uso a los encajes de la luna cuando de noche siento que tengo mejor acercamiento a la costa de tu implacable corazón, mientras el cálidamente me respondió:” Con ella, soñaras tanto que pensarás que estás corriendo un riesgo, si te dice que está herida, no la apartes, traela consigo y cuéntale lo grandioso que es para ti verter tu fantasía en el hoyo de los problemas”
Te desembarcaron como ancla fuera de tu alma, todo ello para arribar a mi isla como perla naufraga en el vientre de un tesoro, mi afrodita de ojos portadores del próximo diluvio y mis tímidos pies entrando poco a poco en su marea hasta darse por perdido, hasta darse cuenta que se condenaron cada vez que se atreven a mirarte y no te desprendes de tu encantó habitual en el surco de tus cinco primaveras, no hay quien se haya negado admitir que se haya quedado con las ganas de conocer la mano de tus monstruos, los números de emergencia no me sirven si existes tu como escapé a la libertad, como válvula de oxígeno, si puedo disfrutar en torno a la cautividad del arte de toda tu complexión física y espiritual y más que hoy te necesito con tus plataformas y listones de oro.
Quizás yo no sería quien pintará a la Mona Lisa, yo sería quien le preguntará como le gustaría ser retratada,que me indique que inquerirle cómo es su voluntad para ser amada y así evitar que sus pintores crean que en el mundo ya no tenemos más sensibilidad para tocar su arte, y no es grato pensar que ella pueda perder su valor en mí manos, hoy no será.
Aunque descaradamente tomó el último pasé de abordar, sin decir ninguna palabra para el adiós, quiero brindar por el brillar de su ausencia porque siempre tendré in pincel y un cabayete para hacerle honor para hacerle honor a su memoria; pero juró que a través del arte y la escultura jamás volveré a perderla por ninguna equivocación mía.