RIVAS JOSE

El saludo cotidiano

Cada mañana que pasa por el frente de mi casa, su mirada busca la mía con sincera atención, me regala una sonrisa que la timidez me pasa, y me saluda con cariño desde el fondo del corazón. 

 

\"Hola vecino, ?cómo estás?\", me dice con alegría, una frase tan sencilla que me alegra la jornada, es la hermosa cortesía que me acompaña en el día, la muestra de una constancia que no se queda en la nada. 

 

Hoy venía en carro,  sentada junto al esposo, y aún así buscó mis ojos para poderme mirar, ese instante tan cordial se me vuelve muy valioso, un respeto mutuo que siempre voy a cuidar. 

 

Me siento un hombre dichoso por resivir tal nobleza, de una dama tan atenta que valora  la hermosura, de convivir en el barrio con docencia y gentileza, aceptando este regalo de amistad y de dulzura. 

 

No hay misterios ni secretos en este trato diario, es el amor al prójimo, la convivencia más pura, un saludo que se vuelve para mi ya necesario, porque me llena la vida de respeto y de cordura. 

 

Recibo con alegría lo que él destino me entrega, esta hermosa conexión de vecindad y respeto, donde la amabilidad con el alma se comulga, y el afecto de los dos se mantiene siempre quieto. 

 

RIVAS JOSE 

Barinas  Venezuela 

21-06-2026