Frente a una luz y pensamientos sin sentido, me imagino un final contigo, donde tu escaso amor no acabe conmigo, y con aquella herida donde se escuchan mis latidos.
Lo he perdido todo, tanto que el miedo a perderte se ha ido, dejándome sin aquella emoción que me mantenía vivo, que me permitía sentirte aunque sea un segundo conmigo.
Con dulces notas de amor duermo con frío al lado de la muerte y un barco hundido, sin un mar ni una estrella, corrompido por aquella tristeza de luceros caídos.
Un ser incomprendido, difícil de calmar, difícil de encontrar. La adicción se ha convertido en un túnel sin sentido donde la luz ha desaparecido y mi alma se ha perdido.