En el cerro Puntas,
hallan un cobertizo helado,
la ventisca quema,
el orgullo se disipa.
En el cerro Puntas,
hallan un bicho raro,
el granizo lo atormenta,
el cielo lo concilia.
En el cerro Puntas,
hallan a dos hermanos,
una vendetta por el cerro,
un rayo fulmina sus rostros.
Un bicho raro los haya,
y hace de ellos una manta,
para protegerse de Zeus,
y cubrirse de la fauna.
Un bicho raro da la vida,
quién os engaña y os apiada.
En el cerro de Puntas,
solo grita buscando cenizas.
Solo un bicho raro,
dejando pólvora por doquier,
dejando lástima por verter,
la manía de esos hermanos de ver.
Entregado a la noche corpuscular,
se deshace de sus mantas,
las lanza al vacío de sus ojos,
donde la tormenta corta su andanza.
En el cerro Puntas,
los turistas encuentran un bicho raro,
como una esfinge sin lengua,
que ha aparcado su cadáver.
Un bicho raro y sus dos hermanos,
que señalan al norte de la aurora,
dejan libres sus andanzas,
en busca de otra tormenta.
Ford George
ツ sick coffee