En mi descanso no hay descanso,
en mi parada todo sigue
la mente se desata,
divago hasta la extenuación
no hay tregua ... pensamientos vacíos, vanos
motas de polen que solo me ahogan
en estos momentos se desvanece cualquier idea o razonamiento
nada es práctico ni real
todo se pierde en la nube.
Llevo días empapándome de paisajes bucólicos,
Mi escapada es la belleza del paisaje
la perfección de la naturaleza,
la paz que nos regala la tierra.
Buscando mi nueva vida, , mi esperanza
en los tempranos brotes de los árboles
en la flor de cada nuevo fruto
en las tiernas hojas verdes
yo busco mi renacer.
Recibo un empujón, creo recuperarme pero me siento frágil, vulnerable
dónde cualquier trazo fuera del lienzo.. me derrumba
al final, tan solo es un resquicio de luz
ante la inmensa oscuridad que llevo dentro.
Esa oscuridad que inesperadamente se apodera de mi
el dolor en mis entrañas se escapa por los poros de la piel,
grita por mi garganta sin voz, se hace latente,
presente en mi cuerpo con brutalidad.
Se abre camino provocándome espasmos,
todo mi ser se retuerce y grita en el silencio de la noche.
En la lucha entre el dolor y mi cuerpo entre tanta luz rompiendo la oscuridad
yo, no me encuentro
me agota calibrar , discernir lo que hierve en mi interior,
en mi cuerpo y mente
Nadie entiende mi lucha la incapacidad de controlar este sentir
cansada de lidiar con el exterior
cuando la batalla se fragua en el interior