COREIUS1

Por eso

Me preguntas por qué no te amo.

Me lo preguntas otra vez.

¿Por qué no te amo,

si eres linda, adinerada e inteligente?

Entonces, ¿por qué no te amo?

Luego me reclamas

porque no te creo cuando dices

que el cielo es verde

o que los marcianos son nuestros vecinos.

Me reclamas si hablo demasiado,

me reclamas si hablo poco.

«Algún día se te va a acabar tu pendeja

y me iré».

Me amenazas

mientras me preguntas, una vez más,

por qué no te amo.

Y entonces te escucho hablar

y digo para mí mismo:

«Ah… es por eso».