Que miserable el que no aprevacha las oportunidades Teniéndolas cerca para cumplir todas sus metas.
Qué miserable el que no aprovecha las oportunidades teniéndolas cerca para cumplir todas sus metas, muchos
sufriendo por lograr la cima y otros la desaprovechan al no valorar lo que se le atraviesa.
El quererse quedar estancado es duro en la vida, el pensamiento pobre de no salir adelante y de quedarse quedado en las tragedias de la vida son visiones y metas: morir en la extrema pobreza.
La realidad es absoluta: estamos en un mundo lleno de injusticia y poca igualdad; por eso debo razonar y pensar en grande, en salir adelante enfrentando los miedos y consiguiendo las metas. Solo con la visión se sale a un lugar mejor donde el dinero abunda y tú en estabilidad estás; por eso debes pensar en la vida, estudiar para tener una casa, lujos y demás.
Muchos solo piensan en la fiesta, en gastar, en drogas y demás cosas que solo destruyen el alma y te alejan de Dios, de lo bueno, de lo provechoso. Solo se mentalizan en la actualidad, mas no piensan en su realidad; por eso debemos ignorar las modas y creer en salir de la rutina, en no pensar en la locura, solo entrar en razón y llegar a un futuro mejor alejándose de malas amistades y saliendo adelante.
Deja la mediocridad, deja de considerarte inepto y de pensar que es imposible tu sueño; sal de tu realidad, piensa en grande, sal de tu cotidianidad, cree en un futuro mejor, sueña en lo más grande; pero, sobre todo, nunca te olvides de poner tus metas en Dios y de saber que eres bajo ante sus ojos y que todo lo que consigas será gracias a Él, porque el rey puede tener sus lujos, pero así mismo puede caer si de él se ve una aptitud apartada de Dios.
Los ataques del mal: el enemigo te quiere destruir, más te quiere ver por debajo; te pone pensamientos de mediocridad, de vivir y gastar, mas no ahorrar por un futuro mejor. Eso es locura y mediocridad; por eso entra en razón, busca lo mejor, encontrando la grandeza de Dios en lo sencillo, pero también en lo exigente. Ponte de rodillas en las buenas, agradece y sacrifícate en las malas; solo piensa en la verdad y busca tu futuro en las riquezas y en la bondad, mas nunca te alejes del dueño de todo, de Dios.
El ignorante piensa en gastar; el sabio solo ahorra para un futuro. Sueña y consigue, busca y recibe: todo se basa en lo que se esfuerza el alma. Por eso todos debemos estar dedicados a la bondad de Dios y a buscar cumplir sus sueños, a realizar sus metas y nunca ser pusilánime ante la realidad; por eso siempre busca ser algo necesario para este mundo lleno de vanidad.
Sentimiento
El texto es una reflexión sobre cómo los privilegios pueden nublar la percepción de la realidad de otras personas. Habla de alguien, referido como un \"letrado\", que es un malagradecido con su vida, no buscando un mejor futuro sino desperdiciando su historia y dinero en una vida de excesos y estragos. Se cuestiona por qué no aprovechan su nivel social para estudiar y prepararse, pero se señala que el dinero puede nublar la mente y hacer que sean insensibles a las realidades humanas.
El texto contrasta la vida de los poderosos, que viven en mansiones y derrochan dinero, con la de los pobres, que luchan con empleos mínimos para sobrevivir en condiciones humildes, llegando a una pobreza extrema que destruye las leyes de la libertad y el valor de ser millonario. Se plantea la importancia de tener conciencia sobre cómo manejar la fortuna y entender el sufrimiento de los demás para no desperdiciar lo ganado.
Finalmente, se sugiere que un poderoso ingenioso es aquel que ayuda al pobre luchador, y termina con una frase contundente: \"QUE MISERABLE ES EL QUE NO APROVECHA LAS OPORTUNIDADES.\"
En resumen, es un llamado a la responsabilidad social, a aprovechar las oportunidades y a no dejarse cegar por el dinero para poder ayudar a los demás y vivir con sentido.
A VECES ME SIENTO MALO; SOY HIPÓCRITA CON EL PRÓJIMO QUE ME DEMUESTRA AFECTO.
A veces me siento malo, soy hipócrita con el prójimo que demuestra afecto hacia mí; sé que fallo ahí y que mi enojo se fractura delante de las personas que más bien quieren para mí.
Las personas que quieren lo mejor para mí, lamentablemente, son las que más lastimo; con mis malas acciones y actitudes rompo un lazo de amistad con los que a mí generan el bien y desean a mi vida triunfo y alegría; son las que más causo dolor con mis malas actitudes y rebeldía, destruyo el amor y la empatía que los buenos poseen para mí.
A veces nos dejamos influenciar por malas actitudes y por rebeldías pasajeras; cuando en nuestra vida generamos malas acciones y destruimos lazos de lealtad, nosotros mismos creamos desconfianza y aumentamos ambientes llenos de hipocresía y dolor en lo que antes para nosotros era confianza y amor.
Debemos ser leales con los que nos poseen buenos sentimientos y lealtad, los que siempre están para nosotros y generan ambientes de confianza sin fallarles y sin hablar mal; ahí están los lazos de amistad donde no existe la envidia, donde siempre está la alegría al ver triunfar al otro y siempre estar unidos por el progreso y las buenas acciones por el camino de la verdad, donde no existe maldad y deseos de destruirse mutuamente, sino más bien ver el triunfo mutuamente al vivir la alegría de un buen triunfo en la amistad.
Lastimamos a los que más amamos y nos unimos a los que más daño nos hacen; somos tan incoherentes en nuestro pensar: ¿por qué confiamos en los que más daño nos hacen y en los más desconocidos de esta sociedad, pero odiamos a los que nos dan empatía y amor? A las más conocidas familias y amigos son los que más le fallamos; a los que más daño les hacemos, a los que nos aconsejan por bien, pero nosotros les llevamos la contraria, queremos ser malos y unirnos al daño, ser parte de los vagos, de los que más no sirven para la sociedad y con nuestras aptitudes le hacemos daños a los que más amamos. Familia y amigos son los que más les fallamos.
Por eso, en nuestra maldad debemos recapacitar y encontrarnos con nosotros mismos al saber reconocer que estamos mal y querer el cambio para esta sociedad sin hacerle daño a nadie, siempre queriendo el bien para los demás y luchando por la justicia y la paz.
Sentimiento.
Cuando estás en tus privilegios, tus sentidos se nublan a tu realidad. A veces somos malos con los que más aportan a nuestra existencia; es la paradoja de la vida: ser abusivo con el que te ama y vivir perdido por el desconocido. No hay que caer en templanza; hay que ser alegórico a las realidades humanas, siendo el respeto el valor principal, donde se basa el proceso de amar a los demás sin caer en prejuicios. Debemos ser agradecidos, gratos y singulares, comprendiendo a nuestros padres y creyendo en su verdad, pues no quieren vernos llorar; quieren lo mejor para nosotros, el trofeo mundial, y si eres zapatero el mejor, tú serás. Así se basa la lógica del pensador más exitoso en la ciudad: ama a tu prójimo y mucho más al que por tu sangre te une, pues ya es un valor moral el respeto y la ayuda mutua a tu familia sin olvidar su necesidad, aportando a su vida. Por eso y por mi maldad, A VECES ME SIENTO MALO; SOY HIPÓCRITA CON EL PRÓJIMO QUE ME DEMUESTRA AFECTO.