Jaime Correa

Tan oscuro pensamiento, con la luz del Sol naciente

Si yo pudiera callar
el pensamiento profundo
de mi mente.


No podría ser poeta
tampoco escribir mis letras
despreciables.


De este mundo desquiciado
de letrados prepotentes
insensibles.

Que llegue la luz que alumbra
el pensamiento.
No pa´ cegar
sino pa´ ver las grietas
donde crece la esperanza.
Que queme a los letrados
prepotentes.


Pero que abrace al de abajo
al que escriben servilletas
al que sueña despierto.


Si el mundo está desquiciado
que mi tinta sea el norte
despreciable pá ellos
indispensable pá nosotros.

Por que callar es morir 
y yo elegí vivir
Con letras que arden
y alumbran en la noche.

Y a los durmientes de palacio
que roncan sobre leyes
muertas.

Que les caiga esta luz encima
como escarcha en sus
conciencias.

Que se atrapen con su
silencio.

Que sus sueños de corbata
se pudran en la indiferencia.

Mientas nosotros
los despreciables
seguimos despiertos

Escribiendo el mañana
Con tinta y con tormenta.
Tiene cuatro movimientos:

La condena
La luz
la decisión de vivir escribiendo,
y la sentencia a los durmientes.

           ©️
Jaime Correa
26/06/2026