Fue una tarde cualquiera con un balón en los pies,
soñé ser un campeón como los de antes a pura
gana y corazón
Soñé no con ser el mejor sino un ganador, gritar
un gol con el alma, desperté a la realidad viendo
lo díficil de la vida
Mi mundial lo tuve en otra cancha, en el día a día
donde cada paso dado fue una dura batalla, ganar
no fue fácil pero salí a pelearla
Aprendí del tropiezo y los reveses sin bajar los
brazos aunque la fuerza fuese alejándose,
mientras seguía caminos largos sin pensar en
rendirme
Mi mundial me enseñó que habrán derrotas,
pero des eso se aprende, nunca pensemos todo
esta perdido si aún hay esperanza
MIGUEL MÁRQUEZ