LOS ÁRBOLES QUE DAN FRUTO
Hay árboles que nacen en silencio...
sin hacer ruido,
bajo la mirada del viento.
Crecen despacio,
aferrados a la tierra,
aprendiendo que la paciencia
también da frutos.
Y mientras otros buscan aplausos,
ellos aprenden a resistir,
porque saben que las raíces profundas
son las últimas en rendirse.
Y cuando por fin florecen...
cuando sus ramas se llenan de vida...
cuando el fruto anuncia
que la espera valió la pena...
aparecen las piedras.
Pero hay algo que muchos olvidan...
Mientras las piedras caen,
las raíces siguen creciendo.
¡Y el árbol sigue de pie!
Yo sembré mi vida entera sin buscar reconocimiento,
fui regando mis raíces con trabajo y sentimiento.
Y cuando llegaron frutos después de tanto esperar,
vi volar algunas piedras que me quisieron tumbar.
Muchos ven solo las ramas
cuando se llenan de color,
pero ignoran las tormentas
que templaron su valor.
No conocen las sequías,
ni las noches sin señal,
ni las veces que el silencio
fue la fuerza principal.
Cada fruto tiene historia,
cada hoja una lección,
y en la savia de los años
late firme el corazón.
Pero el árbol que es fuerte no se deja derribar,
mientras más duro es el golpe más aprende a soportar.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Si me tiran una piedra,
yo devuelvo una cosecha.
Si me tiran otra piedra,
más fuerte crece la cepa.
No me quejo de los golpes,
ni me aparto del sendero.
Porque sé que los frutales
siempre valen más que el miedo.
Que hablen, que inventen historias,
que murmuren donde quieran.
Yo sigo dando mis frutos,
aunque las piedras me lluevan.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Sonero:
Porque el que nada produce,
nadie le apunta siquiera.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Sonero:
Pero el fruto alimenta,
y la piedra queda afuera.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Sonero:
Que me lancen las que quieran,
yo florezco en primavera.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Sonero:
Y aunque me golpee la vida,
seguiré dando cosecha.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Sonero:
Porque el árbol verdadero,
da sus frutos donde quiera.
Coro:
Los árboles que dan fruto,
son los que reciben piedras.
Sonero:
Y aunque lluevan más piedras,
seguiré dando cosecha.