Ya se va la tarde,
Aire fresco que emana
De la ciénaga verde.
Voy tras los juncos,
A buscar mí camisa
Perfumada de flores.
Pasas distraída,
Guardo tu imagen leve
Cómo fresca pintura.
Corto un jacinto,
Y el tallo queda en agua
Temblando en la orilla.
Cristales de invierno
En tus labios en frío,
La tarde se apaga.
Seco viejas ramas,
Fiel reposo de aves
Peregrinas del día.
Prendo la fogata,
Y en la noche que cae
ardemos en sombra.
Derechos reservados: David Ángel Cuerzola.