Todo muy incongruente,
como la cabeza
de ese demente.
Muy indecente,
inepto y corrupto.
Parodiando a la misma
locura, con peligrosa
postura.
Todo insurgente,
elocuente como robo
de político indecente.
Está caliente el
ambiente, y no
por pasiones
correspondidas,
febril corrupción
desmedida; esa
que vende naciones,
en cómodas cuotas,
sin promociones.
Todo muy mediático,
errático y alucinado
en el show de circo,
sin pan.
Todo ridículo,
encerrado en
cubículo de
realidad negra.
Sustenta pobreza,
no da al pueblo riqueza,
trabajo, nobleza;
solo reza a seres oscuros.
Se halla en delirante
camino y se muestra
incongruente;
como la cabeza
de ese demente.
Hernán J. Moreyra