Eduardo Villacal (seudónimo)

Sus ojos no son verdes

Sus ojos no son verdes.
Son la selva en la que el musgo se empecina,
El bosque, donde el verano respira
en su madera lenta.
Sus ojos tienen el oficio de las estaciones.
Cuando salen a buscar el mundo se tragan las distancias.
Dejan el aire lleno de chispas y golondrinas.
Toda la luz entra en ellos y de ellos salen bandadas de luz.
Por eso ya nadie sabe dónde termina la tarde.
 
 
He visto la risa encenderse en sus ojos
antes de llegar a su boca.
He visto también la tristeza,
buscando refugio bajo su sombra.
Entonces sus ojos se vuelven profundos.
Profundos como ciertas preguntas.
Como el fondo de un mar que sabe de hondura 
y también de naufragios.
Sus ojos no son verdes,
son la materia con la que el verde siente