Si hoy fuera mi última noche
me llevaré el eco de tu nombre,
que ha resonado tanto en tu ausencia
coloreando las sombras de melancolía.
Me embriagaré despacio de este tiempo
para que tu recuerdo no me encandile.
Si hoy fuera mi última noche
guardaré tu piel en mi memoria,
enviaré mis íntimos versos
para que acaricien tu cuerpo,
y en el frío de la madrugada
en tu almohada me recuerdes.
Si hoy fuera mi última noche
en este suspiro que se apaga,
como el efímero último beso,
testigo mudo de tu partida,
y antes de que llegue el olvido,
haré de tus latidos mi canción.