Pétalo a pétalo voy
desgranándote,
me quieres o no
me quieres, me debato
entre lo que piensas
y sientes, vaivenes
en mi cabeza.
Duda a duda voy
pensándote,
tu padre merodea,
no quieres que se sepa,
hablamos bajito,
tu amor y el mío
son el pie de un gigante
en el zapato de Cenicienta,
y piensas que este encuentro,
pronto, te hunde más
en un lodo sin escapatoria.
Pétalo a pétalo
me adentro en tu carne,
y te divides entre el goce
de sentirme dentro
y la trampa que supone.