Te odio, te detesto,
No consigo siquiera mencionar tu nombre,
En mi memoria he borrado todo rastro de tu rostro,
de tu sombra,
de tu aliento
Te odio tanto que borraría toda prueba de que alguna vez exististe,
Arrancaría tu nombre del registro y extinguiría tu huella dactilar,
Destruiría todo mapa que conduce hacia ti,
quedarías eliminado de la existencia humana
Y por si fuera poco, si algún día los astrónomos indagaran en el cosmos , borraría toda estrella, casiopea,
y planeta del que viniste,
del que habitamos algún día
Haría desaparecer tu rastro del sistema solar en el que nos conocimos y exterminaría los millones de galaxias que nacieron cuando te conocí.
Es tanto mi odio que no consigo recordar tu rostro,
he borrado tu voz,
tu aroma
y la textura de tus manos
Estás eliminado de la faz de mi alma
Pero si algún día un poeta leyera estos versos e indagara en lo más profundo de mí, a la izquierda de mi pecho
justo donde converge la arteria que conduce la sangre a mi cuerpo,
ahí ,
te encontraría.