Vientoazul

◇ Apuntes sobre mi madre ||||

Apuntes sobre mi madre ||||

 

Llegada una edad avanzada, la salud se vuelve frágil. Cualquier dolencia merece atención y, en ocasiones, exige una internación.

 

Fue hospitalizada en un sanatorio del barrio de Colegiales. Son las 5:10 p. m. y descansas con la sonda colocada. El alimento que te llevará de regreso al hogar desciende lentamente por la sonda nasogástrica.

 

No me pregunten nada. A veces es difícil soltar a un ser amado, aunque, dados sus años, pensaba que lo mejor para ella era que Dios Naturaleza se la llevara.

 

Esta noche ya no puedes hablar ni mover los ojos ni los brazos; al menos, no hoy.

 

Voy acostumbrando mi mente, paso a paso, a lo que vendrá. Aunque recuerdo haberla despedido mucho tiempo atrás, según decía yo, para ir preparándome para su partida. Hace algunos años le había escrito un poema en su honor, a modo de despedida. En fin…

 

El suero transparente va quedando atrás y el alimento líquido, de color tiza, va ganando terreno.

 

Entonces pensaba:

 

—Tú con tus 96 años y yo con mis 61; a cada uno, los suyos.

 

Como si necesitara establecer una medida del tiempo. Ese razonamiento se repitió varias veces.

 

Hospital sobre la avenida Luis María Campos.

 

Mis manos tiemblan. Mi voz se resquebraja. Mi vista se nubla.

 

Todo esto a veces parece un déjà vu, pero duele como si recién me enterara.

 

Pasaron tan solo unos días y emprendiste el viaje.

 

Te despedí a la distancia con estas palabras…

 

Un paso más, y llegó el reposo definitivo.

Sus cenizas descansan en paz.

Todo está bien.

Rosario Márquez, madre amada, reposa para siempre en la Iglesia Santa Julia.  

Buenos Aires 

 

Vientoazul 🦋⃟  

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