Juan Diego Kammler

Júpiter y Elara

De lo que estoy formado

no lo puede comprender

la materia de alrededor.

 

Vago tan distante en el cosmos,

no hay constelación.

He transitado este vacío

por el infinito eón,

y lo único que vi

fue a elara cerca de mí,

orbitando la pasión.

Nació con las pulsaciones

de hidrógeno que expulsé;

la inercia que me mueve

ahora mueve lo que soñé.

Parte de mí

es parte de su nacer.

Sin embargo nació sustancia oscura

más allá de mi lente,

compuesto que ni siquiera quemaría

el polvo que ejerceré.

Y ella miró

a ese rápido desvanecer,

entregó parte de mí

al vacío perturbante.

Yo, que soy gigante

cubriéndola de desaparecer,

aún queda más de mi entrega...

Estuve solo

e intento no perderle.

Mas ella me cambió

por polvo de estrellas,

por falsas mareas y relieves.

Devoró cuerpos celestes,

aunque la vi nacer

junto a mi corazón.

Cuando fue asteroide

aún estallaba en agua y carbón.

se completó colisionando,

antes de que mi hidrógeno 

restableciera su carbono.

 

-Juan Diego Kammler