El que no está dispuesto a querer
es difícil que alguien lo quiera,
porque el amor es dando y dando
y no lo que uno prefiera.
Todo el que ama con dedicación
también desea ser amado,
por eso se entrega al amor
atendiendo su llamado.
El amor es una realidad
no es ninguna quimera
y todo el que decide amar
lo hace a su manera.
De los momentos de la vida
hay uno que es el mejor,
y es cuando nos encontramos
cara a cara con el amor.
El amor lo llegamos a conocer
el día que nos enamoramos,
antes de que eso suceda
lo suponemos o imaginamos.
Vivir la vida sin un amor
nunca seremos nada,
porque la estadía en este mundo
jamás estará justificada.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,20/06/2026.