Desentraña la luz que el alma encierra
busca en tus ojos tu propia respuesta.
La frívola mentira cegadora
guía tus días, gobierna tus horas.
De verdad se disfraza de verdad
te espía encubierta por su antifaz.
Es la reina de entre todas las reinas,
la hermosa tirana de la apariencia
la máscara de la seguridad
ocultando tu propia honestidad.
El halo fino artificial te envuelve
con su magia esconde la luz latente,
la pobre libertad está perdida
la ignorada verdad está dormida.
El mundo entero se agita y da un salto
un giro obtuso y un grito de espanto.
Todos preguntan cuál es la verdad
porque se ha derrumbado su deidad.
No quedan pilares que la sostengan
cimientos sinceros ya no nos quedan.
No atisbo una gota entre los escombros
de la llama de luz que enterró el polvo.
Todo el mundo pregunta qué es real
al corazón que juzga de leal.
El sentido se cae, se deshace
el abismo extingue nuestras verdades.
Aquí no vivimos solo dudamos
vagamos sin saber dónde encontrarnos.
El suave velo de la incertidumbre
imprime una huella, un regusto agridulce.
Sé que había una luz en tu mirada
que reflejaba la verdad de tu alma.