Es curiosa la percepción del tiempo, en mi caso no puedo ver lo que va rápido, pero si puedo ver cuando ya es tarde, es lo que es.
A diario vigila la muerte inevitable y el presente es lo que existe, nada más, ser consciente de eso es lo que a mi me hace ser quien soy, actuar así con lo que me nace.
Darme cuenta que la pasas bomba cuando te escapas por algo que te gusta me da un gusto impresionante, solo ojalá acudieras asi a mis besos, darme cuenta que me dan más los reales a los que no les suelto la calidez que a ti si, me hace cuestionarme todo,
no hay cosa de la que te vayas a perder porque ni siquiera lograste ganar nada, el inicio era justo lo que querías y luego me detuviste,
he elegido un dolor apenumbrado de tajo que me ayudará a ver la luz en algún momento en vez de cada día verme apagar,
quise lo que me mostraste al inicio, real o fingido, se sintió, era más y lo diste sin pensar en dosificar, sin pensar en el tiempo, quitarlo enciende alarmas en mi, como un castigo perverso invisible de los narcisos... dicen los demonios por mis rumbos, igual y solo es apego evitativo, acompaña... susurra al otro oído un cántico de otra frecuencia mas alta.
Me cubrieron los ojos las palabras dulces, y cortaron mis párpados otras, imprescindible darles el peso adecuado a esas de te quiero y a esas de ¿por qué te conocí ahora?
No hay manos para agarrar lo que doy, las tienes ocupadas con un caos del que no puedo liberarte, he aquí la única liberación que puedo darnos,
¿Acaso muestra de que no sabes que hacer con tanto?
solo que me conozco, ¿por qué yo querría menos? sencillo no quiero menos,
me he esculpido poco a poco, sé lo que me hace sentir segura, lo que no, lo que yo quiero, lo que doy, lo que soy sola y lo que las personas cerca retribuyen a mi vida.
Entonces querido respetandonos como individuos elijo que éste trabajo majestuosamente difícil de pulirme, merece algo tallado igual,
no hay por qué cambiar por nadie más que por uno mismo, de corazón agradezco porque me hiciste aprender una valiosa lección; querer con todo,
pude deshacerme de los últimos incoherentes cuando vi que tu me querías así, ahora no comprendo en qué momento elegiste ya no, no importa comprenderlo quizá,
la vida son decisiones al fin y ya tomaste la tuya alejarte y yo la mía,
me cuesta trabajo decir que te suelto, que no voy a esperar, por qué avisarte cuando está claro que estoy sostenida en la nada profunda y arreciproca, no quiero palabras, quiero acciones, responsabilidad afectiva le llama mi terapeuta,
he notado que si, si haces espacio para lo que te gusta para ti, y no soy yo para ti, que si te compartes pero no conmigo, si te escapas para disfrutar de placeres, no el placer que viene de mi.
Ahora que lo plasmo suena más real y sin sentido hacerte llegar éste escrito y lo haré igual porque no quiero sobrepienses. ¡Joder! ¿acaso tu pensaste que yo sobrepensaria?
Otra cosa que aprenderte... las acciones de los demás no son tu responsabilidad.
Deseo que igual que yo sueltes lo que tengas que soltar para tomar lo que el universo distingurá con esa simple acción que es para ti, pues la coherencia es la magia oculta de la consecualidad.
Besos al viento.