piotr antonin

ESTOICA MARCHA

Ya casi exiliado, no me sofocan las puertas selladas,

no me importunan ni la lluvia ni tu implicada ausencia.

Sigo desnudando mis ropajes añejos.

Cerca del sacrificio me habita el valor,

sé que lo definitivo es un tiempo anestesiado.

No son perfectas las heridas, ni siquiera detienen mi marcha.