LA BELLEZA VERDADERA
La belleza de una mujer no está en el físico, que todo hombre sabe mirar.
La belleza de una mujer está en su corazón, un tesoro al que pocos saben llegar.
Las curvas se pierden con el paso del tiempo, pero la bondad permanece como un eterno sentimiento.
Porque la verdadera hermosura no se mide por la apariencia ni por la edad; se encuentra en el amor que entrega, en su esencia y su humanidad.
Las formas cambian, los años pasan sin cesar, pero un corazón lleno de amor jamás dejará de brillar.