LINA MARIA GARCIA

El vuelo de las cenizas

El vuelo de las cenizas

He cruzado el desierto, la humillación profunda,
el dolor que desgarra, la cruel desesperanza,
la herida de ser madre que el corazón inunda,
y el golpe del engaño que quiebra la confianza

Hoy duermo entre rincones y cosas amontonadas,
entre muros estrechos, bajo el juicio inclemente;
me llaman loca aquellos con almas apagadas,
que apuntan con el dedo sin ver lo que uno siente.

Mas no estaré postrada a los pies de ningún ser,
solo ante el Dios eterno mi frente irá inclinada;
soy como el ave fénix que de cenizas vuelve
con alas de turquesa y de luz tornasolada.

Si no son los poemas, el lienzo cobrará vida,
con óleo, con colores y tintes de esplendor;
o serán las manillas de cuentas encendidas
las que abran el camino de un tiempo mejor.

Saldré de esta tormenta, sostenida en esperanza,
mi Padre Celestial es quien guía mi destino;
renazco de las cenizas con fe y alabanza,
vistiendo el arcoíris que ilumina mi camino.