Prefecto en el ferrocarril,
gendarme en la plaza,
policía de aeropuerto,
en tu casa.
Absurdo temor y error
que definen realidad
y pasiva sociedad.
Dementes que se escudan
en la justicia, la política,
la corrupción cotidiana,
preceden esta realidad
absurda.
Blanquiceleste desabrido,
herido por un estado
esclavista; maravilloso
por cobarde y fascista.
Hernán J. Moreyra