William26🫶

Burocracia Celestial

BUROCRACIA CELESTIAL

 

 

Llegué a las puertas del cielo con mi maleta vacía, San Pedro miró el reloj, se notaba que no me quería. \"¿Nombre?\", me dijo bostezando, con cara de mal humor, \"¿Causa de muerte?\", le dije: \"Un ataque de risa por un error\".

Se quedó mirando mi expediente, suspiró con desdén, \"Chaval, aquí la lista es larga, ponte a la cola también\". Miré alrededor y vi un cartel algo peculiar: \"Bienvenido al paraíso, espere sentado la eternidad\".

Y es que en el cielo el trámite es peor que en la seguridad social, San Pedro me puso a la fila para el próximo juicio final. El arpa está desafinada, los ángeles tienen resaca, y el único premio aquí es que no me pida mi vaca.

El sistema está caído desde la creación universal, hay que sacar cita previa para el descanso celestial. La nube de información nunca responde al canal, y el purgatorio está cerrado por mantenimiento general.

\"No te acepto\", me soltó, \"tu historial es un desastre, te pasaste media vida comiendo fuera y comprando el mismo traste\". Le intenté sobornar con un chicle que encontré en mi bolsillo, me miró con desdén y me puso un sello en el tobillo.

\"¿A dónde voy?\", le pregunté, \"¿al sótano o al purgatorio?\", Me dijo: \"Ve a la ventanilla siete, ahí empieza el interrogatorio\". Llegué y había un unicornio con gafas de inspector, revisando fotocopias de pecados por color.

Me pidieron certificado de tristeza temporal, dos fotos tamaño nube y un permiso celestial. Un querubín muy nervioso me habló en código fiscal: \"Su felicidad excede el límite reglamentario anual\".

Y es que en el cielo el trámite es peor que en la seguridad social, San Pedro me puso a la fila para el próximo juicio final. El arpa está desafinada, los ángeles tienen resaca, y el único premio aquí es que no me pida mi vaca.

El Juicio Final fue aplazado por un fallo digital, un santo olvidó la clave del archivo celestial. Mientras tanto los profetas hacen cola en el portal, para validar la firma de un milagro accidental.

Resulta que el cielo era una oficina de atención al cliente, con música de ascensor y un ambiente de lo más hiriente. ¿Dios? Está de vacaciones en alguna playa de Marte, aquí solo queda el papeleo para aburrirte y descartarte.

La eternidad se detuvo por revisión estructural, un arcángel reiniciaba el sistema principal. Moisés perdió las tablas por olvidar el DNI, y Noé busca aparcamiento para el arca desde abril.

La nube de recepción tenía goteras de algodón, un querubín rellenaba formularios de reencarnación. Había un santo en la esquina vendiendo turnos VIP, y un dragón pensionado esperando desde 2003.

Me llamaron por megáfono: \"¡Expediente treinta y tres!\", pero cuando fui a la mesa me mandaron otra vez. \"Falta una fotocopia de tu última decepción\", y tres testigos que certifiquen tu confusión.

Un ángel de contabilidad calculaba mi virtud, con una calculadora que funcionaba con inquietud. \"Según nuestros registros, fue usted bastante normal\", y eso aquí se considera una falta espiritual.

Y es que en el cielo el trámite es peor que en la seguridad social, San Pedro me puso a la fila para el próximo juicio final. El arpa está desafinada, los ángeles tienen resaca, y el único premio aquí es que no me pida mi vaca.

El paraíso fue tercerizado a una empresa regional, que promete responder antes del próximo milenio fiscal. Y si preguntas por salida, puerta, túnel o portal, te entregan un folleto sobre paciencia universal.

\"Disculpe\", le pregunté, \"¿hay al menos un café?\" \"Solo hay agua tibia y una revista de hace un mes\". Así es el paraíso, un trámite eterno de desgraciado, donde ni siquiera muerto, por fin, me he liberado...

(San Pedro cierra la puerta de un portazo)

¡Ah!

Y entendí por fin la trampa de este destino sagrado: que el verdadero castigo... era haber sido derivado.