Llegó marzo desbocado,
lleno de tu dulce aroma,
flores por todos lados
asomaban sus coronas.
La base de mi fortuna
en tu mirada se encuentra,
y aprendo a amar la voz soñolienta
que en las mañanas me acaricia.
Tu mente es inquilina
en todo mi ser, me sosiega,
y tu piel ya es mi fiel conocida,
he contado todos sus renglones.
Solo con una mirada basta
para imaginar lo que propones,
y a veces parecemos compañeros
que llevan juntos toda la vida.
Vivo medio loco y con prisas
cuando lejos de mí te encuentras,
y solo con verme se acierta
saber que espero desesperado el momentode
volver a pintar tu lienzo,
de ser tuyo y tú mía.