Silencio y Letra

Comentario

Así es la vida, con altas y bajas, con olas tranquilas y con tormentas inesperadas y un día te pone arriba, al otro día abajo y un día te acaricia, al otro día te golpea. 

 

Un día te da felicidad, al otro día tristeza y a veces tropiezas con la misma piedra y de nuevo te caes, pero siempre te levantas y un día lloras, al otro día ríes y a veces te vas, a veces vuelves.

 

Y a veces amas, a veces odias, a veces te traicionan, a veces también traicionas y a veces simplemente, perdonas, olvidas y siempre te vuelves a enamorar y a veces nunca jamás. 

 

 Así es la vida, tiene todos los colores del arco iris, incluso el más negro y finalmente no se trata de evitar sufrimientos, tristezas o dolor, sino de abrazar todas las facetas, de la experiencia humana. 

 

Y odiar, perdonar, amar, sufrir, reír y llorar es una forma de vivir la vida con \"pelenitud y dignidad\". 

 

 

 

 

 

 

 

Así es la vida y a la vida hay que ceptarla con sus aciertos y desaciertos, con sus tristezas y alegrías y es lo que nos hace más fuertes y cada vez que te levantas, demuestras el valor, el coraje y la resiliencia que llevas dentro.
La vida, siempre va a ser difícil, pero son precisamente los momentos de dificultad los que nos hacen madurar y enseñan a ser fuertes y a valorar los instantes de felicidad y cuando te permites sentir dolor y tristeza, también abres la puerta para que la alegría regrese con más fuerza a todo tu ser.
La belleza de la existencia humana radica precisamente en el contraste: en la luz y en la sombra. Aceptar el dolor y el sufrimiento como parte del proceso nos permite experimentar la alegría y el amor con mucha más intensidad. Vivir con \"plenitud y dignidad\" no es evadir las dificultades, sino tener el valor de atravesarlas todas y la vida, al igual que el arcoíris, cobra sentido cuando aceptamos que el dolor, la tristeza, la felicidad, la paz, la guerra, el amor, el desamor, el día, la noche y las sombras son tan necesarias como la luz para apreciar el cuadro completo.. Y a veces tropezar con los mismos obstáculos es parte de aprender y crecer. A veces, esos patrones nos enseñan lecciones valiosas o nos obligan a ver las cosas desde otra perspectiva. Así es la vida y a la vida hay que ceptarla con sus aciertos y desaciertos, con sus tristezas y alegrías y es lo que nos hace más fuertes y cada vez que te levantas, demuestras el valor, el coraje y la resiliencia que llevas dentro. La vida, siempre va a ser difícil, pero son precisamente los momentos de dificultad los que nos hacen madurar y enseñan a ser fuertes y a valorar los instantes de felicidad y cuando te permites sentir dolor y tristeza, también abres la puerta para que la alegría regrese con más fuerza a todo tu ser.