INSOLITO DIALOGO
Habló la Muerte, con su voz de invierno
¿Por qué a ti te aplauden y a mí me evitan?
si ambas somos hijas del mismo Eterno
más solo a ti los hombres te visitan.
La Vida entonces, muy serena y tierna
le dijo: \'Hermana, no es que te compita
mi luz les nace de la forma eterna
mira, tu sombra llega y los marchita.
Y calló la Muerte su gris reproche
luego al fin responde, ya sin desdén
\'si les doy la prisa, les doy la noche
pero solo tu día cae bien.
Sin mi silencio, tu canto es un broche
sin causa justa lo aclaro muy bien
Yo pongo los límites, tú el derroche
las dos bordamos su mismo vaivén.
Colombia.
D.R.A.
jureme.