El alma profunda,
alborotada cabellera,
besos de espuma,
mirada de coral.
En su furia
agita las delgadas ninfas
que adornan sus verdes cabelleras—
son cocoteros.
Su grito
azota su eterno cantar
contra el imponente rompeolas.
Su calma,
como la sábana cristalizada,
es espejo
de estrellas lejanas.
En su seno alberga
húmedas almas,
y es poseedor
de toda costa
y todo puerto.
Susurra melodías siniestras,
sepulcro de amores
y cuerpos fundidos
en sal
y pasiones derramadas…
Océano:
romance,
muerte,
vida
y misterio.
-Gen6