Éramos dos búhos
que no estaban listos
para volar, agarrarse
al tronco para no caer,
era lo único que sabíamos
hacer.
¿Ahora qué queda por hacer?
Esa es una pregunta sin respuesta,
porque nos quedamos sin un mapa,
intentando buscar comida en lugares
que no conocíamos, pero… así es
la vida.
Yo supongo que tienes sueños,
te veo intentar volar hacia el cielo,
sin mirar hacia atrás… porque no me
quieres llevar, ¿por qué?, talvez soy
débil en el vuelo… o solo te retrasó.
Si en la noche los nocturnos
salen… a comer, a vivir… o a sentir
el viento, supongo que conmigo
esa regla no va cerca… siento miedo,
¿y dónde estás tú?