ELECTROCARDIOGRAMA
.
Te veo como quien observa el fuego,
no demasiado cerca, soy prudente,
un poco de calor, es suficiente,
mejor no arder por eso me repliego.
.
Te veo cuando marchas y yo llego,
un momento de paso libremente,
un ir y regresar -perdidamente-
a sitios viejos para el amor ciego.
.
Te veo y a la vez también te extraño,
y no espero después el desengaño
si no que aguardo a ver qué se destrama
.
de la onda que deshace la rutina
al ejercer de electrocardiograma
del corazón que al mío se avecina.
.
Pedro Hernández.
2026